Teniendo en cuenta todo lo que ha crecido Valencia y la proyección internacional que ha conseguido tener, cualquiera pensaría que ya no existen lugares como este. Pero sí, y no hay que remontarse a 1973 para encontrarlos. Tiendecitas como esta nos demuestran que no importa "lo grande ni lo impersonal", ya que si queremos siempre hay rincones donde poder hallar un pedacito de nuestro pasado.